Chile busca revertir sus, todavía, muy deficientes índices de lectura infantil

Una realidad que impacta directamente en el desarrollo académico y emocional de niños y niñas. Diversos estudios y evaluaciones muestran que comprender lo que se lee no solo mejora el rendimiento escolar, sino que también fortalece la expresión de emociones, el pensamiento crítico y la capacidad de aprendizaje a lo largo de la vida.
En este escenario, el rol de la familia resulta tan clave como el de la escuela. Iniciativas que promueven la lectura mediada, el acompañamiento adulto y el acceso temprano a libros buscan revertir estos índices, reforzando hábitos lectores desde la primera infancia y creando entornos donde leer sea una experiencia compartida, significativa y cotidiana.